Ha llegado el aciago día −que pronosticase Dostoyevski− en que los inteligentes tienen prohibido pensar para no molestar a los imbéciles: la mediocridad imperante ha sofocado el pensamiento crítico
Pedro Sánchez, ha anunciado la puesta en marcha de una nueva herramienta con la que busca "medir de forma sistémica" el alcance de los discursos de odio en redes sociales
El portavoz nacional de Vox reclama responsabilidades al Ejecutivo de Sánchez, pide al PP que apoye la vía del artículo 102, exige al Gobierno una condena del «deplorable» ataque contra una figura de Felipe VI en San Sebastián y responde a las acusaciones de Irene Montero contra Santiago Abascal
"Debe encontrarse una solución con carácter de urgencia (a la crisis en Ceuta). Para ello, nuestra prioridad está clara: Todos los que entraron ilegalmente y no tienen derecho a permanecer deben ser retornados rápidamente a Marruecos"
La primera vertiente de esta jugada maestra responde a una necesidad de supervivencia política doméstica. A nivel nacional, a Sánchez le interesa el caos, mucho caos, que la situación se vaya deteriorando cada vez más y que dentro de unos meses ya no se pueda más. Entonces declarará el estado de emergencia, con lo que seguirá gobernando sin convocar elecciones
Vox sostiene que esta modificación permitiría a los militares intervenir en determinadas situaciones relacionadas con la inmigración irregular sin modificar el conjunto de misiones que actualmente tienen atribuidas las Fuerzas Armadas
El exministro de José Luis Rodríguez Zapatero empleó una mercantil para canalizar las comisiones que cobra a constructoras por facilitarles el acceso a miembros del Ejecutivo de Sánchez, dirigentes del PSOE y políticos de gobiernos extranjeros