El ganado pastaba libremente, sin permisos extraordinarios ni burocracia alguna. Abundaban y se mantenían infinidad de cortafuegos. La gestión del monte era natural y gratuita"
El argumento principal gira en torno a la defensa de un Estado laico y la separación entre instituciones públicas y confesiones religiosas. Desde esta perspectiva, consideran que las procesiones, muchas de ellas financiadas o respaldadas por administraciones locales, representan una «anomalía»
"Dígale a Javierito que a mí no me contrató el PP, eso son mentiras. Y además, Javierito joder, con los buenos amigos que hemos sido en el pasado. Parece mentira"
«Qué mala memoria tiene el Javierito, eh. Estaba preocupado porque le hacía la competencia a Ferreras a la misma hora. Y me decía: ‘¿Cómo le das tanta información a Ferreras y a mí me tienes seco?’»