
«MALUM DISCORDIAE»

Defender lo indefendible, por insostenible, por impuesto e injustificable, acabará generando una situación de extrema crispación que derivará –inevitablemente−, en discordia y enfrentamiento social.
Cuando un estado se empecina en seguir gobernando una nación aún con muestras tangibles de incapacidad para el mando, cuando recurre a la censura, persecución y destrucción del tejido primordial de la democracia, ese estado podrido plagado de ‘incondicionales’ cuya única misión es lamer el trasero oficial sin cuestionar decisiones garrafales para el conjunto de la nación, evidentemente los pilares de la convivencia empiezan a tambalearse y precipitarse hacia un abismo difícil de remontar sin acciones convulsas, fatales, cruentas y mortales.
La decadencia y destrucción de los servicios públicos parece aullar en un bosque de lobos políticos más preocupados por perpetuar privilegios que en servir a ultranza al pueblo que los amamanta. La filtración gravitacional de la inmundicia institucional – desde arriba hacia abajo− parece consolidarse cual condición sine qua non, u obligada bazofia a los gansos de cebo para disfrute del poderoso en esa maratón del foie gras trufado de padecer ciudadano.
Los numerosísimos casos de corrupción gubernamental, desde ministros, cargos orgánicos del partido en el poder, Psoe y compinches, responsables de infraestructuras primordiales para la nación, inexistencia consensuada de presupuestos generales, familiares directos del presidente Sánchez imputados por la justicia, tocomochos en el poder judicial para salvar las acusaciones y puentear tanta gangrena política, el uso desesperado de votos contranatura de ciertas agrupaciones políticas muy cuestionadas y suspensas en democracia.
Ceder ante el chantaje político y económico de separatistas que pretenden desmembrar la nación sin someterse a la decisión de sus ciudadanos, la arrogancia –cuando no chulería− de algunos ministros del gobierno que apuntan con su prepotencia una evidente carta blanca desde la misma presidencia del estado, más demasiados altos cargos afines al consejo del reino y su estructura ejecutiva, haciendo de su capa casulla de bandoleros con patente de corso para asaltar el erario público y disponer a placer de recursos infinitos, para subvencionar las bacanales en un tour desmadrado por los confines de la obediencia y responsabilidad debida al mandato de los ciudadanos.
Todo ello viene a configurar una maquiavélica estrategia de esa cuadrilla de mammones que asaltaron el poder con la única intención de reventar este estado.
Si a todo lo anterior sumamos la escasa o nula intervención de los partidos de la oposición, que más bien parecen andar al relevo de la mamandurria que en asumir su cometido de control y denuncia contra este ignominioso gobierno de trincones, asalta-trenes –nunca tan apropiada por dolorosa esta expresión−, bandoleros en Sierra Morena y demás guaridas institucionales donde emboscar sus fechorías con tan absurdas como mediocres e increíbles cuartadas.
Una oposición de pañitos calientes y bobalicones con pueriles argumentos para despiste de responsabilidades. Una oposición que desde hace mucho debió movilizar a la ciudadanía en Huelgas Generales, manifestaciones de rechazo, directa y dura respuesta a este Estado Fallido, corrompido, putrefacto, infecto de rastreros gusanos barrenando los pilares de una cuasi democracia que tanto costó poner en marcha y aún parece necesitar otro gran empujón social para consolidarla.
Así NO, señores del PP y VOX, así no se apea del escenario de gobierno a esos fantoches que con sus actos contaminados de porquerías, felonías y rencillas barriobajeras, han demostrado cierta aquella dura reflexión de que “La Corrupción es el Sistema”.
Llegados a tal punto, solo cabe preguntarse cómo hemos acabado a esta situación extrema. Quién o quiénes deben ser señalados como responsables de tamaño desaguisado. Quiénes deben responder ante los tribunales ciudadanos por todo ello: ¿Los líderes y cargos ejecutivos o las bases y afiliados por justificar las puercas maniobras y no tomar cartas en el asunto? ¿Quién puso sobre nuestra mesa la manzana de la discordia?… ¿Los políticos podridos o los ciudadanos en Babia?
MALUM DISCORDIAE: La «manzana de la discordia» es una expresión que hace referencia al núcleo o motivo principal de una disputa, conflicto o división de opiniones, originada en la mitología griega. Simboliza un objeto o situación aparentemente menor que desata un gran conflicto.
Así están las cosas, así las hemos contado. Y punto.
¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente Impacto España Noticias? Escribe a [email protected]
Comparte en Redes Sociales
Apoya el periodismo independiente y crítico
Evite la censura de Internet suscribiéndose directamente a nuestro canal de Telegram, Newsletter
Haz tu Donación
Síguenos en Telegram: https://t.me/impactoespananoticias
Whassapt Impacto España: https://chat.whatsapp.com/DkvQU3OzEzz1Ih524CPUd7
Twitter: https://twitter.com/impactoSumustv
Instagram: https://www.instagram.com/impactoespana?r=nametag
WhatsApp: 635967726


¿Netanyahu no tiene límites? Analizando el asesinato del padre Pierre Al-Rah

EL FARSANTE PEDRO SÁNCHEZ: RETÓRICA -VACÍA- DE LEGALIDAD INTERNACIONAL Y QUIEBRA DEL ESTADO DE DERECHO EN ESPAÑA



TROLAS ARRIESGADAS: LAS ESCLAVAS DE PEDRO Y SUS FEMINISTAS

María Serrano, Guardia Civil represaliada vs David Lafoz, campesino suicidado

Lecciones prematuras de un conflicto inacabado

RTVE fulmina a Isabel Durán tras exponer el riesgo del DNI digital en procesos electorales y riesgo de pucherazo

Muere en extrañas circunstancias el empresario venezolano investigado por la financiación ilegal del PSOE

Escándalo: Los CDC ocultaron datos sobre muertes relacionadas con la vacuna del COVID

Pablo Iglesias blanquea al régimen cubano tras llegar en un vuelo a La Habana



