En el escenario más extremo, la acumulación de delitos de corrupción, cohecho, tráfico de influencias y blanqueo facultaría a los tribunales para dictar la disolución definitiva de la persona jurídica del partido
Esta confesión destruye la versión oficial de neutralidad que defiende el Gobierno y confirma la existencia de maniobras políticas directas desde el Ministerio del Interior para controlar los informes policiales que afectan a los familiares más cercanos del presidente Pedro Sánchez
El avance de la causa penal que instruye el magistrado Santiago Pedraz estrecha el cerco sobre los nombres que aportaron cobertura, infraestructura y contactos clave para proteger al Ejecutivo frente a los escándalos que lo asfixian
El sanchismo ocupa las principales instituciones del Estado desde dentro, sin alterar la apariencia externa de los organismos públicos. Es un golpe de estado con apariencia de institucionalidad
La tesis de que Pedro Sánchez desconocía las actividades criminales de su esposa, de su hermano y de sus cinco colaboradores más íntimos resulta insostenible para cualquier observador objetivo
No actúan movidos por un súbito despertar de la conciencia ni por una tardía exigencia ética, sino por el puro y duro instinto de supervivencia de quienes huyen de un barco que se hunde para evitar que los restos del naufragio sepulten sus lucrativas carreras profesionales
Tras varios años de absoluta incapacidad para articular mayorías estables y presentar unas cuentas en tiempo y forma, el inquilino de la Moncloa ha decidido rescatar el trámite presupuestario no para dotar al país de estabilidad, sino para construir un relato de confrontación
La televisión del país caribeño ha puesto nombres, apellidos y cifras millonarias a una red de negocios opacos que exige, de manera inapelable, que la Fiscalía y los tribunales de justicia tomen cartas en el asunto de forma inmediata ante la acumulación abrumadora de indicios delictivos
En un ejercicio de cinismo político sin precedentes, P. S. ha decidido convertir la vulnerabilidad de las personas dependientes en el último escudo humano para blindar su permanencia en el Palacio de la Moncloa
En el Partido Popular ya se habla abiertamente de «un nuevo Aldama», un «Aldama 2.0» con capacidad destructiva masiva contra la línea de flotación de Pedro Sánchez. al referirse a Díez, especialmente desde que ella misma afirmó públicamente la demoledora frase: «Valgo más por lo que callo que por lo que digo»
Lejos de las promesas de prosperidad y escudo social que el Ejecutivo repite como un mantra propagandístico, la realidad cotidiana de los ciudadanos se traduce en una pérdida sistemática de poder adquisitivo
En la práctica, supone abrir una autopista de impunidad para el uso de testaferros y la creación de sociedades pantalla, precisamente las herramientas predilectas de las redes de blanqueo vinculadas a la corrupción política
Sánchez compró sus escaños de investidura mediante una ley de amnistía redactada al dictado por los propios delincuentes, una norma que vulnera el principio constitucional de igualdad de los españoles ante la ley
¿Desde cuándo el PP se ha convertido en el guardaespaldas privado de la estirpe zapateril? La excusa esgrimida desde Génova es la de «no cruzar la línea del entorno familiar»
Lo que el PSOE intentó vender durante años como una serie de ataques aislados de la «derecha judicial» ha chocado frontalmente contra un muro infranqueable: el Departamento de Justicia de los Estados Unidos
La respuesta apunta a una presunta trama de corrupción que conecta a altos cargos del PSOE con empresarios beneficiados por contratos públicos en plena crisis sanitaria
Ambos partidos demuestran una enorme falta de vergüenza al presentarse como salvadores de las instituciones cuando sus siglas arrastran un historial sistémico de corrupciones, de escándalos financieros y judiciales
Según el relato policial, el 28 de junio de 2016 Koldo preguntó a su interlocutor si ya había ido «con los gastos». La respuesta fue que estaba esperando a cobrar. Posteriormente, ese contacto indicó: «Muy maja la Marta. Cobro y voy para Milagro»
Aunque el Ejecutivo central intente maquillar la realidad aludiendo a un descenso de dos puntos porcentuales respecto al PIB por el mero crecimiento de la inflación, el volumen total del pasivo del Estado sigue desbocado