Un extrabajador de la Sauna Adán: «Begoña Gómez dejaba el dinero preparado en un sobre para pagar a las prostitutas»

Begoña Gómez gestionaba directamente los pagos a las mujeres que ejercían la prostitución en los locales de su padre. 
Corrupción02 de julio de 2026Impacto España NoticiasImpacto España Noticias

descargar

El silencio mediático en torno a los negocios del suegro de Pedro Sánchez comienza a resquebrajarse. Un extrabajador de la Sauna Adán, establecimiento vinculado a la familia política del presidente, ha revelado que Begoña Gómez gestionaba directamente los pagos a las mujeres que ejercían la prostitución en los locales de su padre.

«Begoña iba por las saunas a hacer caja y, de la recaudación de la noche anterior, dejaba preparado el dinero para pagar a las chicas en un sobre», declaró el responsable de seguridad —bajo el seudónimo de Toni—. Según su testimonio, por aquella época, Pedro Sánchez ya era su pareja.

Toni asegura que Sabiniano Gómez y sus hermanos llegaron a operar «cinco saunas, dos puticlubs —uno en Segovia y otro en la carretera de La Coruña— y un piso de Muface«. Este último, un ático en el mismo edificio de la Sauna Adán, habría sido alquilado por el organismo público a un precio irrisorio —850 euros— a pesar de su ubicación privilegiada, en plena Gran Vía de Madrid.

Inicialmente, las saunas no se presentaban como locales de ambiente gay, sino como espacios donde se ejercía prostitución femenina. Las mujeres trabajaban en turnos de 12 horas, y los pagos se centralizaban en caja. «El responsable llevaba un listado de los pases y después Begoña pasaba por las mañanas y dejaba el dinero correspondiente«, relató el vigilante.

Leire-DiezLeire Díez ofreció negocios de la trama SEPI a la jefa de la Guardia Civil

Según su versión, las habitaciones del piso inicialmente servían como espacio de descanso, pero al caer la afluencia en las saunas, se reconvirtieron en prostíbulos propiamente dichos. «Hicieron hasta 14 habitaciones para facilitar las salidas privadas de las chicas, que así podían atender a clientes fuera del local principal».

Lejos de tratarse de explotación, Toni sostiene que las trabajadoras eran «chicas libres, algunas españolas, otras extranjeras y muchas elegantes, ubicadas en las mejores zonas de Madrid». Entre los locales mencionados, destaca uno en Castellana, 180.

Con el auge de Chueca como barrio de ambiente, los Gómez vieron la oportunidad de negocio y transformaron el perfil de sus establecimientos. «Se han dedicado toda la vida a la prostitución«, sentencia Toni, «pero cuando el entorno gay se puso de moda, supieron adaptarse».

Un asiduo a las saunas del padre de Begoña Gómez afirma que funcionaban como «una sucursal de políticos del PSC» y que en ellas trabajan menores

Un antiguo periodista y exjefe comercial de la revista MENsual, Paco de Narváez, ha decidido relatar ahora, tras años de silencio, lo que asegura haber presenciado entre 2003 y 2005 en la sauna Adán, un local gestionado por Sabiniano Gómez, padre de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. 

Durante aquellos años, Narváez viajaba cada mes de Barcelona a Madrid para cobrar en metálico la publicidad contratada por negocios vinculados al ocio gay. Parte de esas gestiones le llevaban hasta la sauna Adán. Allí, afirma, la actividad distaba mucho de la de un centro de relajación. «No era una sauna. Era un lugar donde se podía comprar carne, drogas, sexo con menores, rock and roll y lo que hiciera falta«, resume.

Según su relato, la planta baja albergaba el bar, los vestuarios y pequeños habitáculos, mientras que en los pisos superiores se encontraban habitaciones privadas destinadas a encuentros más reservados. La estética y la estructura, sostiene, respondían a un modelo pensado para maximizar ingresos. «La higiene era mínima y el ambiente, sórdido. Lo de la sauna era sólo el envoltorio«, asegura.

Narváez describe un flujo constante de clientes y jóvenes que ejercían la prostitución, muchos de ellos, según afirma, de origen colombiano, brasileño, marroquí o del este de Europa, con edades comprendidas entre los 17 y los 23 años. Asegura que algunos menores eran especialmente demandados y que el sistema de cobro se realizaba siempre en efectivo, mediante sobres. Aunque existía un cartel que pedía el DNI, sostiene que en la práctica nadie lo exigía.

El local, añade, funcionaba las 24 horas del día, los siete días de la semana. Los encuentros tenían lugar tanto en los cubículos de la planta baja como en las habitaciones superiores. Algunos clientes acudían directamente a estas estancias para preservar su identidad. Otros, según explica, ya tenían concertados sus contactos. De acuerdo con su testimonio, el establecimiento se quedaba con el 50% de la facturación atribuida a menores.

OIP¡Escándalo!: desmadre y descontrol del gasto de los gobiernos de PSOE y PP en las grandes subvenciones públicas

Los jóvenes trabajaban, siempre según su versión, sin contrato ni nómina. Narváez asegura haber conocido a uno de ellos, apodado «El niño polla», brasileño de 16 o 17 años, cuyo hermano mayor se ocupaba de la barra. Insiste en que lo que observó no respondía a hechos aislados, sino a un sistema estructurado en el que la prostitución constituía el eje central.

Para cobrar la publicidad, relata, debía bajar a los vestuarios, colocarse la toalla y las chanclas y esperar en la barra. Desde allí observaba la convivencia de clientes de edad avanzada con chicos muy jóvenes.

Narváez sostiene también que el local era frecuentado por políticos y personas vinculadas al ámbito empresarial y religioso. Llega a definir la sauna como «una sucursal de los políticos gais del PSC» y describe un intercambio habitual entre Madrid y Barcelona para preservar el anonimato de determinados visitantes. A la pregunta de si tuvo constancia de la presencia de personas que hoy ocupan o han ocupado cargos en el Gobierno de España, responde de forma tajante: «Rotundamente sí».

En su relato, el control no se limitaba a la gestión económica. Afirma que un encargado le advirtió de la existencia de grabaciones de audio y vídeo a «personas importantes», una circunstancia que conecta con los audios difundidos en su día por el comisario José Manuel Villarejo, en los que se alude a registros de clientes relevantes. 

En cuanto a Begoña Gómez, Narváez asegura haberla conocido en las oficinas situadas en la planta superior del edificio. «Le llamaban ‘la chica’. Ella me entregaba sobres de 330 euros en metálico«, afirma. Según su testimonio, participaba en tareas administrativas y de contabilidad, aunque nunca la vio en la zona destinada a la sauna. La estructura familiar, sostiene, estaba claramente delimitada: el padre y el hermano asumían la gestión principal y ella se ocupaba de labores contables.

Durante años guardó silencio por indicación de su superior en Barcelona. «Tú vas a cobrar publicidad. Lo que veas u oigas, calladito como una puta», recuerda que le dijeron. A su juicio, esa consigna refleja la disciplina interna que permitió que el negocio se prolongara durante cerca de cuatro décadas.

¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente Impacto España Noticias? Escribe a [email protected]

Comparte en Redes Sociales

Apoya el periodismo independiente y crítico 

 Evite la censura de Internet suscribiéndose directamente a nuestro canal de Telegram, Newsletter

Haz tu Donación

Síguenos en Telegram: https://t.me/impactoespananoticias

Whassapt Impacto España: https://chat.whatsapp.com/DkvQU3OzEzz1Ih524CPUd7

Twitter: https://twitter.com/impactoSumustv

Instagram: https://www.instagram.com/impactoespana?r=nametag

WhatsApp: 635967726

Último momento
OIP

GOLPE A GOLPE

JOSÉ JUAN CANO VERA
Opinion 02 de julio de 2026
Desde este miércoles ya tenemos en las diecisiete comunidades autónomas, región a región, millón y medio más de parados subvencionados por el Gobierno populista en una regularización temeraria, un proceso mimetizado de un falso proyecto social 
Te puede interesar
Lo más visto
Suscribete a Impacto España Noticias