El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha avanzado que pondrá en conocimiento del Poder Judicial la grave situación que vive la ciudad autónoma tras la entrada masiva de alrededor de 70.000 inmigrantes procedentes de Marruecos los pasados 30 y 31 de julio, y trasladará a los máximos responsables del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional que “Ceuta está en peligro”.
El dirigente ceutí ha realizado este anuncio en una rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno extraordinario celebrado en la ciudad. Durante su intervención, Vivas ha subrayado que Ceuta no se va a “rendir” y que el Ejecutivo local seguirá exigiendo al Gobierno de Pedro Sánchez que “cumpla con sus obligaciones” y actúe con “firme determinación”.
“Yo tengo la intención de transmitir la situación simplemente para que la conozcan a la presidenta del Tribunal Supremo y al presidente del Tribunal Constitucional, si me quieren recibir. Simplemente para decir, oiga, Ceuta está en peligro”, ha señalado Vivas al detallar el mensaje que pretende hacer llegar a ambos órganos judiciales.
El presidente ha remarcado que su objetivo al dirigirse a los responsables del Supremo y del Constitucional es que “simplemente” dispongan de información directa sobre lo que está ocurriendo en la ciudad, sin tratar en ningún caso de “interferir en la independencia del Poder Judicial”.
Vivas ha añadido que la Ciudad acudirá igualmente a otras instancias del Estado, entre ellas las Cortes Generales, las Comunidades Autónomas, la Federación Española de Municipios y Provincias, así como organizaciones empresariales y sindicatos, porque considera que tienen “la obligación de hacerlo”.
En esta línea, ha recordado que “el Estado tiene tres poderes. Hay un Poder Ejecutivo, que es el Gobierno, que ya sabemos cómo está actuando, hay un Poder Legislativo, que son las Cortes Generales, a las que hay que acudir, y hay un Poder Judicial, que actúa de manera independiente, pero que también es poder del Estado”.
El dirigente 'popular' ha insistido en que el Gobierno central “cuenta con medios y capacidades suficientes” para que Ceuta “vuelva a la normalidad en un plazo no superior a treinta días” y para lograr que “todas las personas adultas que entraron los días 30 y 31 de julio sean devueltas a Marruecos”.




















