Es la constatación empírica de un personaje totalmente anestesiado por el dinero público, un burócrata que ha sustituido las pancartas de protesta por los convenios millonarios y los cheques gubernamentales
En otras palabras, la corrupción no sólo perjudica la economía actual, sino también el futuro, haciendo que las actuales generaciones vivan peor que las de sus padres.
Según el relato policial, el 28 de junio de 2016 Koldo preguntó a su interlocutor si ya había ido «con los gastos». La respuesta fue que estaba esperando a cobrar. Posteriormente, ese contacto indicó: «Muy maja la Marta. Cobro y voy para Milagro»
Aunque el Ejecutivo central intente maquillar la realidad aludiendo a un descenso de dos puntos porcentuales respecto al PIB por el mero crecimiento de la inflación, el volumen total del pasivo del Estado sigue desbocado