
Los «pesos pesados» de Moncloa se alejan ya del «tóxico y bocachanclas» Óscar Puente

Moncloa se distancia de Óscar Puente tras el accidente ferroviario de Adamuz, que dejó 45 muertos y ha convertido al ministro en una figura política aislada. Lo ha convertido en un cortafuegos.
Un ministro en el centro de la tormenta
Moncloa se distancia de Óscar Puente de forma cada vez más evidente. El ministro de Transportes compareció por primera vez en la sala de prensa del Palacio presidencial después del accidente de trenes ocurrido en Adamuz.
El siniestro, con 45 fallecidos, desató una crisis ferroviaria sin precedentes. Desde entonces, los principales dirigentes del gobierno de Sánchez se han ido alejando de él. Dentro y fuera del Consejo de Ministros ya lo consideran un elemento político incómodo. Es un elemento «tóxico», es un «leproso» señalan fuentes internas.


Fuentes gubernamentales reconocen que el presidente ha levantado un cortafuegos alrededor del ministro. El mensaje interno resulta claro: Puente debe asumir en solitario el desgaste de la crisis. Nunca le puede alcanzar a Sánchez. El Ejecutivo intenta aislar el problema para evitar que salpique al presidente.
Moncloa se distancia de Óscar Puente porque su figura se ha convertido en un riesgo para la estabilidad del relato oficial. Nadie quiere aparecer vinculado a una gestión que ya genera rechazo social y judicial.
Investigación judicial y aislamiento político
La situación se agravó aún más cuando la Audiencia Nacional abrió diligencias previas contra Puente tras una denuncia presentada por la Asociación Libertad y Justicia. La entidad le imputa posibles delitos de homicidio imprudente relacionados con el accidente.
Este paso judicial refuerza la percepción de aislamiento. En el entorno socialista ya no hablan de defensa cerrada. Hablan de control de daños. El ministro se ha convertido en cabeza de turco potencial si la crisis se descontrola.
Moncloa se distancia de Puente mientras el propio ministro insiste en que mantiene el respaldo del presidente. Sin embargo, dentro del PSOE, crecen las críticas internas. Los dirigentes del «sanchismo» no se sacrificarán por él. Una cosa es sacrificarse por Sánchez y otra es hacerlo por el histriónico ministro
La exposición mediática constante ha provocado tensiones internas. Algunos cuadros socialistas creen que Puente comete errores continuos que arrastran al resto del Ejecutivo.
El coste político de una gestión fallida
El estilo de Oscar Puente, además, ha generado enemigos dentro y fuera del partido. Su hostilidad permanente con la oposición ha cerrado cualquier vía de apoyo político. Buena parte del PSOE reconoce que ahora resulta imposible suavizar el discurso. Puente ha tensado tanto el clima que el Ejecutivo se ve obligado a mantener un enfrentamiento constante con los adversarios.
En paralelo, muchos ministros evitan aparecer junto a él en actos públicos. Nadie quiere compartir imagen con un responsable cuestionado por la mayor tragedia ferroviaria reciente. El propio Puente asegura sentirse fuerte y capaz de resistir. Pero las fuentes internas indican lo contrario. El ministro ya no suma. Resta.
Moncloa se distancia de Óscar Puente porque su permanencia depende solo de la voluntad del presidente. El poder real dentro del Gobierno lo ostenta Sánchez. Y solo él decide cuándo cae una pieza.
Mientras tanto, los llamados “pesos pesados” del Ejecutivo toman posiciones. Nadie quiere sacrificar su futuro político por un ministro cuya gestión ya se percibe como tóxica.
Adamuz ha marcado un antes y un después. Puente ya no representa renovación ni fortaleza. Representa desgaste, conflicto y riesgo judicial.
Una figura incómoda dentro del sanchismo
En los pasillos del PSOE se repite una idea: una cosa es sacrificarse por Sánchez y otra muy distinta es hacerlo por Puente. El ministro ha pasado de ser activo mediático a convertirse en problema estructural.
Moncloa se distancia de Óscar Puente porque su protagonismo resulta contraproducente. Cada comparecencia genera polémica. Cada declaración abre un nuevo frente. El caso Adamuz ha puesto de relieve un modelo de gestión basado en demagogia populista y el enfrentamiento y no en mantenimiento real de infraestructuras.
Dentro del Gobierno ya hablan de él como una figura amortizada. Útil para contener el golpe, pero prescindible a medio plazo. El sanchismo prepara el terreno para una posible salida ordenada. Mientras tanto, deja al ministro solo ante la tormenta. En política, cuando nadie te defiende, el final suele estar cerca.
Comparte con tus contactos
¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente Impacto España Noticias? Escribe a [email protected]
Comparte en Redes Sociales
Apoya el periodismo independiente y crítico
Evite la censura de Internet suscribiéndose directamente a nuestro canal de Telegram, Newsletter
Haz tu Donación
Síguenos en Telegram: https://t.me/impactoespananoticias
Whassapt Impacto España: https://chat.whatsapp.com/DkvQU3OzEzz1Ih524CPUd7
Twitter: https://twitter.com/impactoSumustv
Instagram: https://www.instagram.com/impactoespana?r=nametag
WhatsApp: 635967726


VOX exige expulsar a Marruecos del Mundial 2030 tras la crisis de Ceuta

Inteligencia culpa a Marlaska de la negligencia que provocó la invasión en Ceuta

La crisis del campo español: cuatro de cada diez beneficiarios de la PAC ya están en edad de jubilarse

Inteligencia culpa a Marlaska de la negligencia que provocó la invasión en Ceuta

El pluriempleo en España bate récords con Pedro Sánchez

El Gobierno descarta reforzar la frontera de Ceuta

Redes marroquíes amenazan a ceutíes que se enfrentaron a los invasores: «Los queremos vivos o muertos»

Los comunistas de Sumar quieren eliminar más oferta de vivienda


Marroquíes se organizan para invadir Ceuta el 15 de agosto

Marroquíes se organizan para invadir Ceuta el 15 de agosto

Infantino ofrece a Marruecos la final del Mundial 2030 a cambio de apoyos para seguir al frente de la FIFA

El punto ciego de la Constitución: ¿y si Sánchez no convoca las elecciones?

La joven española de 27 años y voluntaria de Cruz Roja, Paula Solanas de Miguel, fue asesinada por su pareja, un magrebí de 39 años

Los cobardes ministros Fernando Grande Marlaska y Elma Saiz plantan al Parlamento europeo en el debate sobre Ceuta




