La terrible lección aprendida en Adamuz

No puedes construir tu vida haciéndola depender de servicios en que está involucrado el Estado
Opinion 14 de febrero de 2026 Escritor Invitado
tragedia-trenes-en-Espana
Adamuz

Muchos todavía están atónitos tras la catástrofe ferroviaria ocurrida el pasado 18 de enero, que costó la vida a un montón de personas que hasta ese día pensaban que la red ferroviaria española estaba en buenas manos. Ahora ya hemos constatado todos experimentalmente que no era así, y será difícil que el miedo a coger este medio de transporte no se mantenga muchos años. Sí, los españoles seguiremos cogiendo el tren, muchos no tienen alternativa, pero lo harán con el corazón en un puño, y dejando otro en el corazón de sus allegados.

 Pero esta no es la terrible lección que han aprendido muchos en Adamuz, esta es la parte fácil de la lección, la que se ve, por parafrasear al clásico francés Bastiat. Para llegar a lo que no se ve hay que analizar el asunto con las herramientas de teoría económica y extraer conclusiones, las mismas herramientas que hacen que un economista razonable no se haya quedado tan atónito ante el accidente como quien no maneja este tipo de análisis habitualmente.

La prueba de lo que acabo de decir la puedo ofrecer inmediatamente, con este artículo publicado hace unos pocos meses en esta misma sección. En él hacía un análisis económico que explicaba porque la gestión política no entiende los gastos de mantenimiento en las infraestructuras (“las inversiones una vez hechas, ya están”), y tratan de evitarlos. Como se está viendo, esta es la causa de lo ocurrido en Adamuz. Por eso, a mí la tragedia me duele, pero no me sorprendió que ocurriera, era solo cuestión de tiempo y desgracia.

Esta es una manifestación más, no la única, de la poca fiabilidad que ofrecen los servicios prestados por los Estados. La razón de fondo es que los servicios prestados por los Estados pueden sobrevivir con independencia de la calidad del suministro que proporcionen, al contrario de lo que les ocurre con las empresas privadas. Ello conlleva un enfrentamiento entre los intereses del consumidor y el suministrador en el primer caso, y un alineamiento de intereses en el segundo.

ETA ya no aparece en el listado de organizaciones terroristas de la UE gracias a Sanchez

Un ejemplo real lo dejará claro. Todos recordamos las limitaciones a los viajes que sufrimos durante el COVID, otra de las catástrofes asociadas a servicios estatales que no deberíamos olvidar. Basta observar la diferencia de comportamiento entre las líneas áreas, empresas privadas, y RENFE.

 Las primeras tenían toda la urgencia del mundo por poder transportar a sus clientes, estaban completamente alineadas con las preferencias de estos, que querían trasladarse de lugar. El cliente de una aerolínea podía ver de primera mano como todos sus empleados trabajaban para él haciendo fuerza para poder llevarle a donde quería ir. ¿Alguien pudo observar esfuerzos similares en RENFE? Evidentemente no, la supervivencia de RENFE estaba asegurada pasara lo que pasara gracias a nuestros impuestos, mientras que Iberia se iría a pique si no conseguía llevarnos a nuestro destino.

Si tu vida depende de un servicio, sabes que una empresa privada va a hacer lo imposible por dártelo, va a pelear a tu lado contra todos los obstáculos para que lo disfrutes. Y no lo va a hacer por bondad, magnanimidad. generosidad o por simpatía: lo va a hacer porque su propia supervivencia depende de ello, lo va a hacer por egoísmo, una fuerza potente con la que podamos contar lo individuos en los peores momentos.

Lo contrario precisamente ocurre con los empleados de servicios estatales. Aquí no basta alguien que haga su trabajo; si hay algún problema o irregularidad, necesitarás al alguien que sea buena persona o que te tenga simpatía. Si le eres indiferente al empleado, no digamos ya si te toma manía, al primer obstáculo acudirá a sus reglamentos y políticas internas para justificar porque no te presta el servicio. También lo comenté aquí hace no mucho al hablar de los parques que cerraban en Madrid.

Como se observa, es relativamente fácil llegar a estas conclusiones con la teoría económica en la mano. ¿Cómo se traslada este conocimiento teórico a la práctica? Esta es la durísima lección que muchos van a tener que aprender tras Adamuz: no puedes construir tu vida haciéndola depender de servicios en que está involucrado el Estado. Si has construido tu vida sobre un AVE que conmutaba regularmente entre Madrid y Sevilla, te acabas de dar cuenta de que has cometido un gran error, y quizá de difícil subsanación.

La rendición del PP a la ideología trans en Europa

 Mira a tu alrededor y te darás cuenta de la dificultad de hacer que tu vida no dependa de este tipo de servicios, pues son omnipresentes, pero siempre hay posibilidades y mejor dedicar un tiempo a esta reflexión que incurrir en costes que luego difícilmente recuperarás. Así al menos, llegarás a conocer el alcance de tu dependencia.

La búsqueda de monopolios legales te lleva de inmediato a servicios como la justicia, la policía o la promulgación de leyes. Al funcionamiento de estos ya estamos acostumbrados, y no creo que haya muchos españoles que hayan decidido construir su vida con base en un cambio de una ley, en que la policía recupere lo que les robaron, o en que un juez resuelva a su favor. Por supuesto, habrá algunos a quienes los acontecimientos los habrán llevado a esta situación, pero parece difícil que lo hayan buscado como estrategia de vida.

Pero hay mucho más. Podemos hablar de las pensiones, ese caballo de batalla de todos los políticos: insostenibles cuando están en la oposición; inmediatamente garantizadas en cuanto están en el Gobierno. Son infinitos los analistas que denuncian con prolijos números la insostenibilidad del sistema.

Pero realmente no es necesario ninguno de esos cálculos: basta saber que es un servicio que presta el Estado y por tanto sujeto a sus caprichos y veleidades. Cualquier persona que viva con los pies en la tierra sabe que el sistema de pensiones está quebrado, y es iluso quien crea que podrá vivir solamente de ella. La solución también es sabida: ahorrar con los medios que nos quedan tras pagar impuestos y cotizar por esas pensiones que no veremos.

Y no olvidemos el suministro de la electricidad, que tiene un monopolio legal en toda regla en su distribución. Ya sufrimos las consecuencias de esta situación en abril, y hay lugares del mundo donde las viven todos los días, y saben qué hacer. ¿Suena muy exagerado lo de tener un generador diesel en casa o en la oficina? Ya veremos qué pasa si vuelve a producirse otro apagón.

La educación o la sanidad, afortunadamente, no son monopolios legales, por lo que siempre se pueden buscar alternativas en el ámbito privado para no depender de un servicio estatal. Que exige un mayor desembolso individual, por supuesto, pero al menos existe lo alternativa. Si no quedamos sin agua, otro monopolio legal, podremos comprar botellas en el supermercado más próximo. Y así sucesivamente.

Y a quien haya construido su vida sobre la seguridad del tren, ahora no le queda otra que pensar en todas esas empresas privadas que ven una oportunidad de negocio en el agujero que deja el transporte ferroviario. Que los precios serán altos al principio, sin duda, pero se necesitan que sean altos para que crezca la oferta y se adapte a la demanda. Que será incomodo y doloroso, seguro. Pero es que ya dije al principio que esta era una lección terrible, no fácil.

Y como todo lo que no nos mata nos hace más fuertes, el futuro de cada uno será más predecible si la asimilamos y vamos tomando decisiones que nos independicen en la medida de lo posible de las cosas que hacen los Estados.

¿Conoces algún hecho irregular que quieres que investigue y cuente Impacto España Noticias? Escribe a [email protected]

Comparte en Redes Sociales

Apoya el periodismo independiente y crítico 

 Evite la censura de Internet suscribiéndose directamente a nuestro canal de Telegram, Newsletter

Haz tu Donación

Síguenos en Telegram: https://t.me/impactoespananoticias

Whassapt Impacto España: https://chat.whatsapp.com/DkvQU3OzEzz1Ih524CPUd7

Twitter: https://twitter.com/impactoSumustv

Instagram: https://www.instagram.com/impactoespana?r=nametag

WhatsApp: 635967726

Último momento
Te puede interesar
descargar

El alma de España

Fernando del Pino Calvo-Sotelo
Opinion 18 de julio de 2026
Al igual que ocurrió en el 2010, el éxito de la selección nacional en el Mundial 2026 ha reavivado algo que parece dormitar en la conciencia de los españoles: las ascuas de un fuego aún no extinguido del todo, esto es, nuestro orgullo nacional. ¿Por qué resurge sólo en estas ocasiones?
descargar

Sin corrupción no habría deuda pública

Javier Marzal
Opinion 15 de julio de 2026
 En otras palabras, la corrupción no sólo perjudica la economía actual, sino también el futuro, haciendo que las
actuales generaciones vivan peor que las de sus padres.
mala-gente

ESA GENTUZA EN EL PODER

Juan Sánchez
Opinion 14 de julio de 2026
Y qué pena más pena que aún andemos con el bolo colgando, pensando que hay bandos buenos y bandos malos. En serio, ¿Somos gilipollas, o solo somos gilipollas plus?
las-familias-espanolas-cada-vez-mas-pobres

EL GOBIERNO, LOS BANCOS Y LOS SALARIOS

JOSÉ JUAN CANO VERA
Opinion 11 de julio de 2026
No esperan a que se celebren elecciones y nos rieguen de promesas  de mierda, hay miles de animales que viven mejor y está bien, lo que no  hay derecho es que maten o torturen a ancianos, niños indefensos y montes desolados, pero lo que indigna es la chulería
OIP

Cuando Kant nos obligó a pensar de nuevo

Lisandro Prieto Femenía
Opinion 11 de julio de 2026
“Hasta ahora se ha creído que todo nuestro conocimiento debía regirse por los objetos… Hagamos, pues, por una vez, la prueba de si no adelantamos más en los problemas de la metafísica, admitiendo que los objetos deben regirse por nuestro conocimiento”.
 Immanuel Kant, Crítica de la razón pura, Prólogo a la segunda edición (B XVI)
suicidio

SUICIDIO?: ELIGE LA VIDA

JOSÉ JUAN CANO VERA
Opinion 09 de julio de 2026
 La depresión ya es en nuestro país otra pandemia galopante producto del virus sanchista cuyos síntomas son las escapadas de verano, arden los montes, se queman las gentes, achicharra el sol y la temperatura política huele a podrido
descargar

¿Y si dejamos de naturalizar a la corrupción?

Lisandro Prieto Femenía
Opinion 07 de julio de 2026
“Los hombres se hacen constructores construyendo, y citaristas tocando la cítara; así también, practicando la justicia nos hacemos justos; practicando la templanza, templados; y practicando la fortaleza, fuertes”.Aristóteles, Ética a Nicómaco, Libro II, 1, 1103a34-b2.
Lo más visto
Suscribete a Impacto España Noticias